El fiscal general y jefe de logística en el río de la 49ª Fiesta Nacional del Surubí, José “Lora” Lorenzón, dialogó desde la carpa de pescadores describiendo una jornada de contrastes. A pesar de un arranque adverso con viento intenso durante la mañana que “nos destruyó”, Lorenzón relató que pasadas las 21 horas la calma fue excepcional: “una calma chicha, el río un aceite, un espejo, la luna asomando. Una locura”, afirmó sobre una noche soñada e imposible de predecir.
En cuanto a las capturas, el fiscal se mostró expectante y ya manejaba datos de los mejores ejemplares avistados hasta el momento, de 1,19 m, 1,17 m y 1,14 m. “No creo que se mueva, pero hay que esperar”, señaló, mientras confirmaba que el cierre del concurso sería esa misma noche. Lorenzón destacó el compromiso de los pescadores y la buena energía a pesar de las adversidades climáticas.
Consultado sobre la gran cantidad de lanchas, un aspecto que lo tensionó mucho, Lorenzón admitió que intentó aparentar calma pero interiormente estaban “medio calientes”. Afortunadamente, todo resultó espectacular. Finalmente, envió un saludo a sus compañeros y se retiró a descansar, feliz y contento por el desempeño general, a la espera de la jornada decisiva del concurso.