A través de un comunicado, el obispo de Goya advirtió sobre el impacto de la ludopatía digital en niños y adolescentes. Instó a las parroquias y colegios a generar espacios de prevención en la “patria de los campeones del mundo”.

En pleno desarrollo del Mundial de Fútbol 2026, el obispo de Goya, monseñor Adolfo Ramón Canecín, manifestó su profunda preocupación por el alarmante crecimiento de las apuestas deportivas en línea y sus graves consecuencias en la vida de niños, adolescentes y jóvenes.

El prelado advirtió que la masiva difusión de estas plataformas de juego digital —muchas veces asociadas de forma directa a los espectáculos deportivos— representa un “desafío pastoral” que requiere una respuesta urgente y comprometida de toda la sociedad.

En sintonía con los reiterados llamados de la Iglesia en la Argentina para combatir la ludopatía digital, Canecín convocó formalmente a las comunidades parroquiales a “visibilizar esta problemática, promoviendo la prevención y el acompañamiento de las familias”.

El fútbol como pantalla de riesgo
A través de un documento oficial, la Iglesia local analizó el impacto cultural de este fenómeno y lanzó una fuerte advertencia sobre la vinculación directa entre el juego y el deporte Rey. “En la patria de los campeones del mundo, el fútbol tiene una enorme influencia cultural, por lo que se considera sumamente perjudicial que se promocionen apuestas deportivas asociadas a este deporte”, señala el comunicado.

En este sentido, monseñor Canecín fue categórico: “El Mundial debe ser una fiesta del deporte y no una puerta de entrada a conductas que puedan generar dependencia o afectar la dignidad de las personas”.

Llamado a la acción comunitaria
El obispo exhortó a los Consejos Pastorales Parroquiales, movimientos, instituciones educativas y agentes de pastoral a no quedarse de brazos cruzados y generar de manera inmediata espacios de prevención.

Asimismo, alentó a utilizar los medios de comunicación de la diócesis y de las distintas parroquias para difundir mensajes de concientización, con el objetivo de promover el diálogo abierto dentro de los hogares sobre los riesgos económicos y psicológicos que implican las apuestas online. Ante este escenario, concluyeron, la comunidad cristiana está llamada a ser un espacio de contención y protección para las nuevas generaciones.
EPOCA

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