El exceso de lluvias previsto por el fenómeno del Niño preocupa al sector tabacalero misionero. El Gobierno convocó a una reunión técnica para coordinar medidas preventivas mientras advierten riesgos sobre la calidad del cultivo, recuerdan pérdidas del 25% en 2017 y alertan por la caída del FET.
El subsecretario de Tabaco de Misiones, Carlos Pereira, explicó que la preocupación radica en que agosto marca el inicio de una etapa clave para la implantación del cultivo. “Estamos en plena época de llevar la producción a la chacra y estas intensas lluvias no favorecen la preparación del suelo. Hay que armar camellones para que el agua se escurra rápidamente y toda la tarea laboral se complica. El tabaco tiene las raíces muy superficiales y la humedad es absorbida rápidamente por las hojas. Después, cuando sale el sol fuerte tras una lluvia, la planta se marchita.”
El funcionario recordó que la actividad involucra a más de 11.200 productores que comercializaron su producción durante la última campaña, además de quienes cultivan criollo misionero y criollo argentino.
“El tabaco le dio en estos dos últimos años un ingreso importante al productor frente a las otras economías. Si hablamos de dos hectáreas de tabaco, entre la venta en boca de acopio y lo que percibe al cierre del año con recursos del Fondo Especial del Tabaco, el productor recibe prácticamente 20 millones de pesos. Es una actividad que hoy le está dando recursos al productor en plena crisis”.
Pereira sostuvo que el clima ya provocó pérdidas materiales en distintos municipios productores debido a los fuertes vientos registrados durante los últimos días. “Hubo tres días y medio de viento norte muy fuerte que destruyó galpones con techos de zinc, estructuras con plástico y tinglados importantes en la zona tabacalera. Ahora vino la lluvia y empeora la situación”. Prometieron seguir monitoreando la situación.
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