Se lo considera el “Santo de los Milagros”, del amor y de las cosas perdidas. Una crónica de su vida y las oraciones más poderosas para pedirle lo imposible.
Se lo conoce como el “Santo de los Milagros”, de los objetos perdidos y de quienes atraviesan momentos complicados. Es que a San Antonio se lo invoca cada vez que se nos presenta una dificultad importante o enfrentamos una profunda desesperanza.
Por esto, por ser uno de los santos más populares y venerados de la Iglesia católica, cada 13 de junio miles de fieles en todo el mundo celebran a San Antonio de Padua. Este día se conmemora un aniversario de su muerte, en 1231.
En su honor, en distintos países se realizan procesiones, misas especiales y actividades solidarias. Además, muchos devotos participan de los llamados “trece martes de San Antonio”, una práctica religiosa que consiste en rezar durante trece martes consecutivos previos a su fiesta.
Sucede que como poderoso intercesor, su figura logró trascender fronteras y generaciones gracias a los numerosos milagros que se le atribuyen y a la gran devoción que despierta entre los creyentes.
¿Quién fue San Antonio de Padua?
San Antonio de Padua nació en Lisboa, Portugal, en 1195. Su nombre de nacimiento era Fernando de Bulhões, pero al ingresar a la Orden Franciscana adoptó el nombre de Antonio.
Desde muy joven se destacó por su inteligencia, su dedicación al estudio de las Sagradas Escrituras y su intensa vida de oración. Inspirado por el ejemplo de los primeros mártires franciscanos, decidió abandonar una vida cómoda para dedicarse por completo a la predicación del Evangelio.
Contemporáneo de San Francisco de Asís, se convirtió en uno de los predicadores más reconocidos de su tiempo. Esto se debía a su capacidad para explicar la fe de manera sencilla y cercana, lo que le permitió ganar gran popularidad entre el pueblo.
Como adelantamos, San Antonio falleció el 13 de junio de 1231 en la ciudad italiana de Padua, a los 36 años. Su fama de santidad era tan grande que fue canonizado sólo un año después de su muerte, lo que hasta hoy se considera uno de los procesos más rápidos de la historia de la Iglesia.
Por qué a San Antonio se lo conoce como el santo de los objetos perdidos y el santo del amor
La tradición popular vincula a San Antonio con la recuperación de objetos perdidos debido a un episodio que tuvo lugar en su vida.
Según cuenta la historia, un joven novicio tomó sin permiso un libro muy valioso que pertenecía al santo. Antonio rezó para recuperarlo y, poco tiempo después, el muchacho regresó arrepentido para devolverlo.
Desde entonces, millones de personas recurren a él cuando pierden algo importante, ya sea un objeto material o, incluso, la paz, la fe o la esperanza.
Además, también se lo conoce como el santo del amor porque gracias a sus palabras y mensajes logró convertir a muchos jóvenes y los guió a vivir en santo matrimonio.
Cuáles son las oraciones a San Antonio
En hozana.org, una aplicación de oración católica, publican varias oraciones a San Antonio, de acuerdo a lo que cada uno necesita pedirle. A continuación, dos de ellas.
Oración milagrosa a San Antonio
“Oh bendito San Antonio, el más gentil de todos los santos, tu amor por Dios y tu caridad por sus criaturas te hicieron merecedor, cuando estabas aquí en la tierra, de poseer poderes milagrosos. Te ruego intervenir por mi favor. Susurra mi petición al Niño Jesús, quien amaba ser sostenido entre tus brazos…
(Mencionar la petición)
Oh San Antonio, santo de los milagros, cuyo corazón estaba lleno de compasión, ruego escuches mi plegaria y por siempre tendrás mi gratitud. Amén”.