En el convulsionado escenario político que atraviesa la ciudad de Goya tras la polémica por la conformación irregular del Comité Operativo de Emergencia (COE) ante la inminente amenaza del fenómeno climático «El Niño», la sesión del Honorable Concejo Deliberante (HCD) sumó un nuevo y grave capítulo institucional. La concejal María Belén Gogga expuso con contundencia la falta de apego normativo demostrada por el viceintendente y presidente nato del cuerpo, Sebastián Mazzaro, quien solicitó la palabra e intervino ilegalmente en el debate para atacar a la oposición.
«Fue una situación preocupante desde el punto de vista institucional. El presidente del Honorable Concejo Deliberante, en su carácter de Viceintendente de la ciudad, solicitó tomar la palabra y, una vez autorizado, decidió involucrarse en un tema que le corresponde exclusivamente a los concejales», advirtió Gogga.
La Carta Orgánica no deja margen de duda: “Sin voz ni voto”
La edil del bloque Justicialista fundamentó técnicamente la gravedad de la conducta de Mazzaro, señalando que la Carta Orgánica Municipal (COM) de Goya impone límites estrictos para preservar la imparcialidad del Presidente del recinto y la división de poderes dentro del deliberativo:
- Incompatibilidad directa (Art. 99, Inc. a): La Carta Orgánica establece en forma taxativa que es atribución del Viceintendente “ejercer la Presidencia del Concejo Deliberante, sin voz ni voto, salvo en caso de empate donde tendrá el uso de la palabra para fundamentar el voto”.
- Prohibición ratificada por Reglamento: El propio Reglamento Interno del HCD en su Artículo 30 (Inciso 8) refuerza que “durante las Sesiones, el Presidente nato del Honorable Concejo Deliberante no discute ni opina sobre los asuntos que se deliberen en ella”.
- Rol institucional desvirtuado: De acuerdo al Artículo 67 de la COM, el Viceintendente no integra el cuerpo en calidad de edil, sino que su función se limita a presidir las sesiones, garantizar el cumplimiento del reglamento interno y velar por el correcto funcionamiento legislativo.
La normativa local únicamente contempla una excepción para la participación activa del Viceintendente en el debate: que actúe en cumplimiento explícito de instrucciones del Intendente para sostener y defender un proyecto del Ejecutivo Municipal (Art. 103 de la COM), escenario que no se configuró durante la sesión.
Chicanas y pasado para esquivar la transparencia del COE
Durante su ilegal alocución, Mazzaro recurrió al juzgamiento de gestiones pasadas para descalificar las exigencias de transparencia formuladas por la oposición sobre el manejo de la crisis hídrica. Sobre este punto, la concejal Gogga explicó los motivos institucionales por los cuales optó por no responder a las provocaciones en la banca:
«Decidí guardar silencio y no responder en el recinto. No fue por falta de argumentos ni de postura clara, sino por el respeto que le tengo a las instituciones, al funcionamiento del HCD y a las personas que estaban participando. El Viceintendente pretendió extender responsabilidades de otras gestiones a quienes hoy ocupamos una banca solo por el hecho de ser del mismo espacio político», remarcó.
Con un claro mensaje de ética pública frente a los vecinos, Gogga tomó distancia de la chicana política y exigió responsabilidad de cara a la emergencia que se avecina:
- Responsabilidad individual: “No vine a defender errores ajenos ni a hacerme cargo de decisiones que no tomé. Cada persona debe responder por sus actos”.
- Tranquilidad hacia los vecinos: “Tengo la tranquilidad de poder mirar a todos los vecinos a los ojos y hablar de transparencia, honestidad y responsabilidad, ya que nunca me vi involucrada en ningún hecho que ponga en duda mis valores”.
- Institucionalidad sobre confrontación: La concejal remarcó que engancharse en discusiones fuera de reglamento solo buscaba desviar el eje de la sesión y generar un clima de confrontación dañino para la ciudadanía.
En momentos en que la comunidad de Goya exige certezas, planes de contingencia claros y un control riguroso sobre los recursos que se destinarán a la emergencia de «El Niño», la conducción del HCD optó por atropellar el marco legal municipal. Ante esto, la oposición ratificó su firme postura en defensa de las reglas de juego democráticas y el contralor de las cuentas públicas.