En la mañana del viernes dio inicio a la primera de las dos jornadas establecidas para el trabajo de activación de las piezas del museo de Lilia Spinelli.
El equipo técnico arqueológico de la Universidad Nacional de Rosario y el Conicet, integrado por Carolina Piccoli y Carolina Barboza, inició con la respectiva intervención en la sede del museo de la ciudad, situado en las dependencias de la ex estación del ferrocarril.
En este primero de los días, y primera parte de las actividades programadas, acompañó a las arqueólogas el coordinador de Asuntos Culturales Manuel Zampar.
Concluida la primera etapa, las profesionales brindaron una charla destinada a la comunidad toda, en el Salón de la Casa del Bicentenario, con el objetivo de informar y dar a conocer detalles del trabajo que realizan, para lo cual acercaron “memorias de barro: cerámicas de los humedales del litoral argentino”, con acento en la zona Goya – Malabrigo.
Piccoli afirmó que la arcilla es el recurso más abundante de los humedales; y para los pueblos primigenios del corredor Paraná Paraguay, “todo lo determinaba la arcilla”. Así, el material atravesaba prácticamente a la vida del aborigen, utilizando, por ejemplo, una arcilla para construir sus viviendas y otra para la cerámica.
En esta última lo decorativo se confunde con lo etnográfico, con lo cual la cerámica se nos presenta desde su utilidad práctica también como una forma de ver y pensar el mundo, de relacionarse con él. “Modelaban su mundo”, sintetizó Piccoli; luego de sugerir, dejar entrever, cierta diferencia entre lo que consideramos arte y simple artesanía.
Las piezas cerámicas halladas en Goya – Malabrigo se extienden hasta 2.500 años antes del presente; y típico de las mismas han sido los aditamentos con formas de loro. También aparecen tortugas y reptiles. Y, a priori como curiosidad, las investigaciones llevadas adelante por las profesionales les permitieron comentar que, los animales representados en cerámicas, no eran ingeridos como alimentos, y todos aquellos que formaban parte de su dieta, no eran representados en las piezas arcillosas.
La charla atrapó la atención de todos los concurrentes que, en diálogo ameno, fueron extendiendo sus dudas y consultas a las profesionales que se hallan en Goya trabajando en la activación de las piezas del museo de Lilia Spinelli.
Dirección de Prensa – Municipalidad de Goya